Fuente: Colombia, el país de la belleza. Disponible en Flickr.com
Fuente: Colombia, el país de la belleza. Disponible en Flickr.com

En abril de 2025, la Alcaldía de Bogotá publicó en sus redes sociales: “Se levantó el racionamiento en Bogotá, pero cuida el agua ¡Es tarea de todos!”. El racionamiento de 24 horas y por zonas fue una medida distrital que duró un año. La medida fue tomada por los bajos niveles de agua en los embalses de Chuza y San Rafael, que integran el sistema Chingaza. El bajo nivel del agua se debió, entre otras razones, a la escasez de lluvias en la zona. El sistema Chingaza llegó a su nivel más bajo de almacenamiento de agua en abril de 2024, cuando alcanzó sólo un 17% de capacidad. Cuando se levantó la medida, en abril de 2025, Chingaza se encontraba en un 40%.

Indudablemente, la experiencia de racionamiento no fue igual para todos. Algunos edificios y conjuntos residenciales contaban con tanques de reserva, así que sus habitantes no se enteraron cuándo era el turno. Otros, adaptaron espacios en las residencias para tener canecas con agua potable. Esta experiencia vivida, en algunos casos, contada, pone el acento en que lo que ofrece la naturaleza o lo que se toma de ella no es infinito, todo lo contrario, es finito. Organizaciones ambientales, como WWF (2011), sostienen que se necesitaría casi tres planetas Tierra para satisfacer los modelos y estilos de vida de más de 9.000 millones de personas en 2050.

Los eventos naturales (como escasez de agua, temblores, incendios forestales), por lo general, vienen acompañados de preguntas reflexivas o, incluso, de acciones individuales y colectivas con el fin de reducir al máximo la huella sobre la tierra. Queda el interrogante por las acciones que hacen los gobiernos, como el colombiano, para mitigar los impactos ambientales.    

Ahora bien, podemos identificar varios progresos y retos en Colombia en 2025. De hecho, existen al menos tres que vale la pena rescatar. Tras consultar las publicaciones de organizaciones ambientales como Greenpeace y WWF; medios de comunicación como Portafolio y La República; y observatorios como el Observatorio de la Amazonía del Rosario y el Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (CODS) de los Andes, y comparar dichos datos con los de fuentes oficiales,  vale la pena ahondar en estos

Primer progreso: se redujo la deforestación entre 2022 y 2025. El Ministerio de Ambiente reportó una reducción del 40%, resultado de los acuerdos logrados entre las comunidades locales y acciones interinstitucionales. No obstante, se tiene como reto fortalecer la capacidad institucional para judicializar los delitos ambientales. Se propone impulsar la formación con enfoque ambiental de jueces y garantizar que los delitos ambientales sean asumidos por jueces especializados.

Segundo progreso: se incrementó el acceso a agua potable. El gobierno nacional afirma que el sistema de acueducto ha llegado a 2 millones más de personas; sin embargo, la Contraloría ha llamado la atención sobre los 5 millones de personas que aún no tienen agua potable, específicamente en las zonas rurales, lo que significa un aumento de tan solo el 3,2% frente a lo proyectado. Se tiene como reto disminuir la presión sobre las fuentes de agua y dar cabida, por ejemplo, a adaptaciones tecnológicas en las ciudades para captar agua lluvia en su uso para el inodoro. El agua potable debería ser exclusivamente para el consumo.  

Tercer progreso: se fortaleció un modelo descentralizado, participativo y de diálogo directo con la ciudadanía en la Audiencia Pública de Rendición de Cuentas del Sector Ambiente 2024-2025 del Ministerio de Ambiente en el que participaron 32 representantes titulares, provenientes de diferentes comunidades y regiones del país. Este modelo lo ha venido implementando dicho ministerio por tres años consecutivos.

Una de las críticas que se hace a los modelos de participación en Colombia es la falta de articulación entre instituciones y políticas. Es decir, se necesita fortalecer la coordinación entre entidades públicas (como el Ministerio de Vivienda, Ministerio de Agricultura y Ministerio de Ambiente), y las políticas y acciones. En otras palabras, es necesario que exista una mayor interoperatividad ambiental que articule los retos ambientales que tienen las zonas rurales con los de las zonas urbanas. La deforestación no empieza ni termina en la Amazonía, sino que la presión sobre los maderables, por ejemplo, empieza en las ciudades con su modelo de demanda de materia prima.

¡Se espera que el 2026 se avance en los retos antes señalados!

Referencias

WWF. (2011). WWF recuerda que la humanidad necesitaría casi tres Planetas para satisfacer sus demandas en 2050. https://www.wwf.es/?19960/3-planetas  

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