
Por: Luisa Fernanda Torres Siatame.
Colombia está experimentando un crecimiento importante en el sector turístico, y las mujeres son protagonistas al impulsarlo. El enfoque de género justamente busca reconocer ese importante rol que cumplen las mujeres y garantizar condiciones dignas y justas en su participación.
El turismo es un motor económico vital a nivel mundial, pues genera ingresos y empleo en diversas comunidades de todo el planeta. En Colombia, según el informe Barómetro del Turismo Mundial 2023 de la Organización Mundial del Turismo (OMT), el sector turístico ha experimentado un crecimiento del 18% en la llegada de turistas internacionales respecto al año anterior, consolidándose como uno de los sectores económicos más dinámicos del país.
Sin embargo, detrás de ese panorama alentador se esconde una realidad compleja en términos de igualdad de género.
En primer lugar, es importante señalar que el empleo en el sector turístico está fuertemente influenciado por el género, y, al igual que en otras industrias, las desigualdades globales en este ámbito resultan en una gran cantidad de trabajadoras que reciben salarios bajos y enfrentan condiciones laborales inestables (OIT, 2023).
La importancia del enfoque de género en el turismo se ha evidenciado en la necesidad de promover la inclusión y la equidad en todas las etapas del desarrollo turístico. Desde la planificación hasta la implementación y la evaluación de proyectos, es crucial considerar las dinámicas de género para garantizar que todas las personas, independientemente de su género, disfruten de igualdad de oportunidades en esta industria.
Si bien el turismo puede ofrecer oportunidades para las mujeres, como el acceso a roles empresariales y directivos, muchas aún se encuentran relegadas a trabajos precarios y mal remunerados, principalmente en labores de cocina, limpieza y hospedaje. La Organización de las Naciones Unidas Mujeres, ONU Mujeres sostiene que esta disparidad salarial y la concentración en empleos de baja cualificación son sólo algunos ejemplos de las desigualdades de género arraigadas en el sector.
Al respecto, según el informe mundial sobre las mujeres en el turismo del año 2019 de la OMT, la participación de mujeres encarna importantes desigualdades evidenciando una clara brecha en el acceso a roles de liderazgo. A pesar de que en 2018 el 23% de los miembros de los consejos de administración de empresas turísticas eran mujeres, estas ganan en promedio un 14% menos que sus colegas hombres. Estas cifras reflejan una realidad global señalada por ONU Mujeres, que subraya la subrepresentación femenina en roles de liderazgo y toma de decisiones en múltiples ámbitos, incluido el sector turístico.
Además, las desigualdades se acrecientan cuando se tienen en cuenta factores como la raza, la etnia y la migración, puesto que las trabajadoras migrantes y las mujeres de grupos socioeconómicos marginados suelen vivirlas de manera más marcada.
Esta brecha no solo refleja desigualdades sistémicas, sino que también limita la diversidad de perspectivas y enfoques dentro del sector turístico.
Igualmente, el turismo no es un fenómeno neutral para la sociedad en términos de género. Aunque suele verse como un motor de empoderamiento económico para las mujeres, su realidad sigue siendo más compleja. Aunque las mujeres representan una parte significativa de la fuerza laboral en el sector turístico, su participación se ve limitada por desigualdades estructurales, lo cual se refleja en impactos negativos en las condiciones de vida de las mujeres, como la exacerbación de la desigualdad, la explotación laboral y la vulneración de los derechos humanos.
Por lo tanto, adoptar un enfoque de género en el turismo no solo mejora la situación laboral de las mujeres, sino que también tiene un impacto directo en la calidad del servicio, la seguridad de las turistas y el desarrollo de las comunidades.
Por ejemplo, la presencia de mujeres en roles de liderazgo y toma de decisiones permite diversificar las experiencias turísticas, generando servicios que responden a una variedad de necesidades, incluyendo una mayor seguridad para la prevención de violencias basadas en género. Al fomentar un entorno seguro y con políticas inclusivas, las turistas —especialmente mujeres— se sienten más protegidas y confiadas al visitar destinos turísticos.
En las comunidades locales, el empoderamiento económico de las mujeres contribuye a la dinamización de las economías rurales, fortaleciendo el tejido social y promoviendo el desarrollo económico sostenible. Las mujeres rurales son agentes clave para el desarrollo sostenible y la distribución equitativa de beneficios (ONU Mujeres, 2023), e involucrarlas en proyectos turísticos puede derivar en una distribución más equitativa de los beneficios económicos y sociales en las regiones.
Entonces, ¿cómo podemos avanzar hacia un turismo más inclusivo y equitativo? La ONU Turismo aseguró que es imprescindible adoptar un enfoque de género que permita identificar y abordar estas problemáticas de manera integral y estructural. Es fundamental promover políticas y prácticas que fomenten la igualdad de género en todos los niveles de la industria, así como la sensibilización sobre estos temas.
De igual forma, es necesario involucrar a las comunidades locales y a las partes interesadas en el proceso del desarrollo del turismo, asegurando que los beneficios económicos y sociales se distribuyan equitativamente entre mujeres y hombres.
Al reflexionar sobre el enfoque de género en el turismo, nos encontramos ante una poderosa oportunidad para transformar esta industria en un motor de equidad y justicia social, especialmente para las mujeres. Trabajar de manera integral y sensible las cuestiones de género en todas las facetas del turismo no solo es un asunto de responsabilidad, sino también una estrategia clave para un desarrollo sostenible y equitativo a nivel global.
De esta manera, es importante tener presente que cada acción es significativa y que solo al trabajar de manera conjunta se puede garantizar que las mujeres puedan disfrutar plenamente de los beneficios y oportunidades que el turismo tiene para ofrecer. El enfoque de género en el turismo es una oportunidad para que este sea un espacio más equitativo y justo, donde las mujeres no sólo participen como agentes pasivos o receptores, sino que lideren y sean reconocidas por su valiosa contribución.
Sobre la autora…

Luisa Fernanda Torres Siamaté es feminista, integrante de la Red Huilense de Defensa y Acompañamiento en Derechos Sexuales y Reproductivos (RHUDA) Activista en la defensa de los derechos sexuales y reproductivos y derechos de las mujeres.
Estudiante de Administración Turística y Hotelera – Universidad Surcolombiana
