Durante el segundo semestre del año 2019 atravesé cambios importantes en mi vida que me desplazaron de mi rutina y cambiaron a la fuerza las prioridades. Al final, me sentí exhausto física y mentalmente. Nunca me había gustado hablar de determinados sentimientos como la fragilidad, tristeza, soledad y depresión y mucho menos reconocer la falta de herramientas para poder abordarlos y saber pedir ayuda. Esta situación desencadenó en una depresión que me permitió por primera vez abordar estos sentimientos y asistir a terapia.

Somos una sociedad machista donde la exigencia para el hombre es ser el portador de los recursos; además de alguien fuerte, que no llora o se derrumba y mucho menos fracasa. Sin duda, estamos inmersos en una sociedad competitiva e individualista que menoscaba la salud mental.

La salud mental es un aspecto fundamental de nuestra vida que a menudo pasa desapercibido hasta que se convierte en un problema evidente. En el siglo XXI, nos encontramos en una encrucijada en la que los problemas de salud mental están en aumento y se han convertido en una preocupación global. Los desafíos actuales de la salud mental son numerosos y complejos, y requieren de atención urgente para comprenderlos, prevenirlos y abordarlos eficazmente 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como «un estado de bienestar en el cual la persona es consciente de sus propias capacidades y puede afrontar las tensiones normales de la vida, además de trabajar de forma productiva y fructífera y ser capaz de hacer una contribución a su comunidad». Sin embargo, este ideal de salud mental está lejos de ser una realidad para muchas personas en todo el mundo.

Uno de los problemas más urgentes en la salud mental es la creciente prevalencia de trastornos. La depresión, la ansiedad, el trastorno bipolar y la esquizofrenia son solo algunos ejemplos de estas dolencias que afectan a millones de personas en todo el mundo. Según la OMS, la depresión es la principal causa de discapacidad en todo el mundo, y se estima que más de 264 millones de personas la padecen. Esto representa un aumento significativo en comparación con décadas anteriores.

Uno de los factores que contribuyen al aumento de los trastornos mentales es el estrés. La vida moderna está llena de presiones y demandas, desde el trabajo y la familia hasta las expectativas sociales y económicas. El estrés crónico puede tener un impacto devastador en la salud mental de una persona, y es un factor de riesgo importante para el desarrollo de la depresión y la ansiedad. La pandemia de COVID-19 ha exacerbado aún más el estrés, con medidas de confinamiento y preocupaciones sobre la salud que han afectado la salud mental de un sinfín de personas.

Otro problema crítico en la salud mental actual es la falta de acceso a servicios de acompañamiento de calidad. A pesar de la creciente conciencia sobre la importancia del cuidado de sí, muchas personas en todo el mundo no tienen acceso a la atención adecuada. Esto se debe a una combinación de factores que incluyen la falta de recursos, la estigmatización y la discriminación asociados a los trastornos mentales, aunado a la carencia de capacitación y recursos del sistema de atención. 

La estigmatización a raíz de los trastornos mentales es un problema persistente que afecta negativamente a las personas que los padecen. La falta de comprensión y empatía hacia aquellos que luchan con problemas de esta índole puede hacer que sea más difícil para ellos buscar ayuda y apoyo. Además, la discriminación en el lugar de trabajo y de parte de la sociedad puede tener un impacto perjudicial en cuanto al tratamiento de estos padecimientos.

La falta de recursos y servicios adecuados constituyen otros desafíos importantes. En muchos países, la atención a la salud de la psiquis es inadecuada o inexistente, lo que deja a las personas sin la ayuda que necesitan. Esto es especialmente preocupante en los países de bajos ingresos, donde los servicios de atención son escasos y la atención médica en general es limitada.

La falta de recursos también se extiende a la investigación en este campo. A pesar de la creciente conciencia sobre la importancia de comprender y abordar estos problemas, la financiación para la investigación en este campo sigue siendo insuficiente en comparación con otras áreas de la salud. Esto limita nuestra comprensión de los trastornos mentales y el desarrollo de tratamientos efectivos.

La atención a estos padecimientos también se ve obstaculizada por la falta de capacitación en el sistema de atención médica. Muchos profesionales de la salud no están adecuadamente capacitados para reconocer y tratar los problemas de esta área del saber, lo que resulta en diagnósticos incorrectos o la falta de tratamiento adecuado. Además, la falta de coordinación entre los diferentes profesionales puede dificultar que las personas reciban la atención integral que necesitan.

Otro problema importante en la salud mental actual es el abuso de sustancias. El consumo de drogas, entre ellas el alcohol, puede ser una forma de afrontar el estrés y los problemas de salud mental, pero a menudo empeora la situación a largo plazo. El abuso de sustancias puede llevar al desarrollo de trastornos de adicción que son difíciles de superar.

La salud de la mente también está estrechamente relacionada con la salud física. Las personas con trastornos mentales tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud física como enfermedades cardíacas, diabetes y obesidad. Esto se debe en parte a los comportamientos de riesgo asociados con estas enfermedades, tales como la falta de actividad física, una mala alimentación y el abuso de sustancias.

La salud mental de los jóvenes también es una preocupación creciente. Los jóvenes de todo el mundo enfrentan presiones y desafíos únicos en la sociedad actual, que pueden tener un impacto negativo en su salud mental. La presión académica, la exposición a las redes sociales y las expectativas del entorno pueden contribuir al estrés y la ansiedad en este grupo poblacional. Además, la falta de acceso a servicios de salud mental adecuados para ellos es un problema importante que debe abordarse.

En virtud de lo expuesto anteriormente, creo conveniente adoptar una serie de medidas. En primer lugar, es crucial aumentar la conciencia pública sobre la importancia de la salud mental y reducir el estigma asociado a los trastornos mentales. Esto puede hacer que las personas se sientan más cómodas buscando ayuda y apoyo.

Además, se deben asignar más recursos para la investigación en salud mental con el objetivo de comprender mejor estos trastornos y desarrollar tratamientos efectivos. También es importante capacitar a los profesionales de la salud para que puedan reconocer y tratar adecuadamente los problemas de salud mental, aparte de promover la coordinación entre diferentes especialidades médicas.

En cuanto a los servicios, es esencial mejorar el acceso a la atención adecuada. Esto incluye la expansión de la cobertura en atención a nivel global, especialmente en los países de bajos ingresos, donde la falta de servicios es más acuciante. También se deben implementar políticas que garanticen que el cuidado de la psiquis esté integrado en la atención médica general, de modo que las personas reciban una atención integral.

El abuso de sustancias es un problema importante que debe abordarse de manera más efectiva. Esto incluye la prevención ante su abuso a través de la educación y la conciencia pública, así como la expansión de los servicios de tratamiento para aquellos que luchan con la adicción.

El problema no es solo de los entes gubernamentales, sino de toda la sociedad, que debe velar por el autocuidado, el acompañamiento, la compresión y el reconocimiento sin estigmatizar. Hay que sacarla del closet, hablar de ella sin tabúes y comprometernos en su cuidado.

Por: Adonis Tupac Ramírez Cuéllar.

Cirujano de cabeza y cuello, triatleta aficionado y escritor por necesidad. Conferencista nacional e internacional, Exmagistrado del tribunal de ética médica del Huila, codirector del Festival de Poesía de Neiva y creador del programa “Poesilina: medicina para el alma” y de la plataforma de educación en humanismo “Salud Empática”. Investigador y par académico de Colciencias con más de 50 publicaciones académicas en revistas científicas y capítulos de libros. Columnista del Diario del Huila y del medio digital TSM, con tres obras publicadas de poesía y crónica; poemas publicados en múltiples antologías de Chile, Colombia, España, Argentina y Perú. Cofundador de La Gaitana Periodismo Independiente.

Deja un comentario