
Primer reporte: enero – marzo, 2026.
IMPORTANTE: Este informe de violencias en el Departamento del Huila es fruto de la alianza entre el Programa de Ciencia Política de la Universidad Surcolombiana, el Centro de Investigación e Inter-Acción Social del Sur Colombiano (CEIINSO) y La Gaitana Periodismo Independiente. En caso de cualquier inquietud o necesidad de ampliación, agradecemos comunicarse a obsurc@usco.edu.co.
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Tal y como se abordó en nuestro primer documento de trabajo, entendemos los eventos del conflicto armado como aquellos hechos que ocurren con relación directa al conflicto armado, es decir, aquellas acciones que son ejercidas por grupos armados organizados o redes criminales que tienen cadenas de mando, control territorial relativo, distintos niveles de capacidad bélica y poder de afectación a la población civil.
Los eventos del conflicto violento se conciben como aquellos hechos que ocurren de acciones derivadas de la intolerancia social, de la delincuencia común, el crimen organizado o del uso de la fuerza represiva del Estado que atentan contra la convivencia, la seguridad y la integridad de la población civil en las ciudades, centros poblados o en zonas rurales.
Finalmente, los eventos en zona gris son hechos que, por un lado, por la no identificación de la naturaleza del actor y sus motivaciones, y al tener en cuenta las características de la víctima, no es posible establecer si se trata de sucesos violentos ocurridos en el marco del conflicto armado o si están asociados a las dinámicas del conflicto violento. Por otro lado, con este concepto nos referimos a hechos en donde son evidentes o pueden establecerse relaciones entre grupos armados organizados y pandillas, grupos de delincuencia común o del crimen organizado para la comisión de atentados, homicidios o el control de un mercado ilegal en la ciudad.
En el proceso de seguimiento a las dinámicas de violencia en el departamento del Huila, el Observatorio surcolombiano de conflictividades armadas y violentas (OBSURCAV) ha registrado 100 hechos violentos entre enero y marzo del presente año. La mayoría de los hechos violentos están relacionados con eventos del conflicto violento (76%). En menor medida, encontramos que estos acontecimientos se derivan de la agencia de grupos armados ilegales (10%). Además, un porcentaje importante resulta en zona gris (14%), debido a las posibles relaciones o conexiones que pueden establecerse entre las dinámicas del conflicto violento y el armado. Del total de hechos, el 67% corresponde a homicidios en su mayoría cometidos con armas de fuego. En este contexto, los municipios más afectados por la violencia durante este período son Neiva, Pitalito, Algeciras y Campoalegre.

Con relación a las dinámicas del conflicto armado, se registraron 10 hechos; 7 de los cuales fueron agenciados por los frentes Ismael Ruiz y Hernando González Acosta, adscritos al Bloque Central Isaias Pardo del Estado Mayor Central (EMC) en los municipios de Algeciras, Campoalegre, Íquira e Isnos, respectivamente. Por su parte, los 3 restantes se presentaron en Pitalito y Baraya, y se debieron a la injerencia de los frentes Iván Díaz y Darío Gutiérrez adscritos al Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), respectivamente. En este marco, la Defensoría del Pueblo emitió la Alerta Temprana 009 de 2026 en la que advierte sobre el riesgo situado en los municipios de Algeciras y Campoalegre. Esta se enmarca en la posibilidad de una confrontación armada debido al reingreso de la Segunda Marquetalia al territorio, en donde el Frente Iván Díaz del EMBF ha consolidado su injerencia y en el que la Compañía Árlex Vargas del EMC ha pretendido insertarse específicamente en Algeciras.

Frente a las dinámicas del conflicto violento, se registraron 76 hechos, cuyo 79% está relacionado con homicidios y el 14% con atentados o tentativas de homicidio. Los municipios con mayores niveles de homicidios son Pitalito (22%), Neiva (17%), Algeciras (11%) y Campoalegre (7%). La mayoría de estos hechos se cometieron con armas de fuego. Según la Policía Nacional, en el 84% se utilizaron armas de fuego y el 15% armas blancas (el 1% restante se ajusta a muertes con objetos contundentes). De acuerdo con el Ministerio de Defensa, el 58% de los homicidios ocurrieron en zonas rurales; mientras que el 42% se dio en urbanas. En el caso concreto de Neiva y Campoalegre, los homicidios ocurrieron mayoritariamente en zona urbana. Además, es importante evidenciar que, según Medicina Legal, el 66% de los homicidios están relacionados con violencias interpersonales, el 5% con violencias económicas y el 3% con violencias de tipo sociopolítico, mientras que del 25% no se tiene información.
En los eventos en zona gris es posible observar una dinámica regional. Se registraron 14 hechos en los que los municipios más afectados fueron Campoalegre y Neiva. Como se mencionó, la Defensoría del Pueblo alertó sobre posibles riesgos de confrontación de actores armados en Campoalegre y Algeciras, agregando que se vienen desarrollando formas de violencia selectiva. Prueba de ello son los asesinatos del firmante del Acuerdo de Paz Pedro Luis González y el asesinato mediante la modalidad de sicariato de Luis Octavio Cuéllar; si bien las motivaciones son profundamente distintas, es posible que obedezcan a las dinámicas de control social que pretende instaurar disidencias de las FARC-EP de la Segunda Marquetalia, EMC y EMBF. A lo anterior, se puede sumar el asesinato de Héctor Salazar, vicepresidente de una Junta de Acción Comunal rural del municipio de Algeciras.
Además de ello, se han desarrollado actos terroristas y se ha hecho uso de explosivos ilícitos en contra de establecimientos comerciales en Neiva, Gigante, Hobo y Algeciras. En años anteriores, estos hechos han estado relacionados al EMBF, concretamente al Bloque Jorge Suárez Briceño. No obstante, a partir de la información recopilada, no es posible atribuir estos hechos a agentes vinculados orgánicamente a sus estructuras armadas, por lo que resulta plausible no descartar que existan relaciones entre grupos armados organizados y de delincuencia común.
De este modo, entre enero y marzo del presente año se observaron dinámicas de violencia de distinta naturaleza. En principio, predominaron los homicidios, en su mayoría vinculados a problemas de convivencia que son tramitados de manera violenta. Asimismo, las dinámicas del conflicto armado en relación con los eventos en zona gris ponen en evidencia posibles vínculos entre grupos armados organizados y agentes en armas vinculados a la delincuencia común. En este caso, es probable que, por medio de formas de tercerización, los segundos agenciaran acciones violentas motivadas por propósitos delimitados por los primeros.
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