
Una semana después del término de la Feria Internacional del Libro de Bogotá FILBO que rindió homenaje a José Eustasio Rivera con motivo del centenario de la publicación de su obra cumbre La Vorágine, nuestro Director, Luis Fernando Pacheco conversó con el Ministro de las Culturas, las Artes y los Saberes, Juan David Correa. En la charla, el Ministro habló del legado de Rivera, de las obras anunciadas por el Gobierno Nacional esta semana en el marco del programa Gobierno con los Barrios Populares y del legado que espera dejar en el Ministerio.
Luis Fernando Pacheco (LFPG): Señor Ministro de las Culturas, las Artes y los Saberes, Juan David Correa Muchísimas gracias por habernos concedido este espacio en la Gaitán. Periodismo independiente. Bienvenido ministro.
Ministro Juan David Correa Correa (MJDC): Hola. Muchas gracias a ti por la invitación, Luis y gracias a todas las personas y gente que hace parte de La Gaitana y por supuesto, a quienes nos escuchan en esta emisión.
LFPG: Ministro acaba de terminar esta versión de la FILBo que dedicó sus esfuerzos, además de tener a Brasil como país invitado, a conmemorar los 100 años de la edición de La Vorágine, que para nosotros en el Huila es muy importante por el legado de José Eustasio Rivera. ¿Cuál es el balance que hace usted al término de la FIL y de los festejos que organizó en este espacio el Ministerio de las Culturas, las Artes y los saberes?
MJDC: Yo hago un balance encomiable, fantástico y por supuesto, no por mí, sino por la gente del Ministerio, de los aliados, de las Comunidades, de la Cámara de Editores independientes, de Corferias, de toda la gente que confluyó para que La Vorágine se convirtiera, quizás, en el gran protagonista de esta FILBo que acaba de pasar.
Protagonista porque hicimos una estupenda exposición curada por Erna Von der Walde y Ximena Gama, en el emplazamiento de lo que se conoce como la sala “José María Vargas Vila”. Porque hicimos una biblioteca de diez títulos que se llama La Vorágine, que realmente es un trabajo maravilloso. Publicamos La Vorágine y nueve títulos más que acompañan, rodean, dialogan, conversan con el libro, con la novela de Rivera, por supuesto. Porque hicimos la primera entrega y edición de la tercera época de la revista “Gaceta” dedicada a la selva. Porque vinieron comunidades del Putumayo, de Leticia (Amazonas), del sur, del país de Nariño, del Huila, de toda la zona de influencia donde estuvo Rivera a dar conversaciones y charlas sobre diversos aspectos de La Vorágine y porque finalmente logramos algo que era lo que quería: que se produzca una conversación distinta alrededor de ese libro y no que nos quedáramos en la celebración fría, nada académica, de una efeméride literaria.

Cada vez que celebramos efemérides literarias las condenamos a ser simplemente actos sin alma y no conversaciones que reactiven la lectura, que produzcan miradas sobre esos libros que, aunque fueron publicados, en el caso de La vorágine hace un siglo, siguen, permitiéndonos hablar de asuntos trascendentales que son realmente, determinantes en el mundo de hoy, como son el esclavismo, el extractivismo, nuestra relación con la selva, la selva misma, las conflictividades que allí se producen.
La idea de un hombre como Rivera, un hombre incómodo para su época, a quien el sistema no acepta y lo condena al ostracismo y al olvido y convierte su gran obra literaria simplemente en una especie de imaginería sobre algo, sobre un territorio bárbaro, supuestamente para algunas élites letradas. Todo ese conjunto de cosas me hace decir que hemos hecho una tarea encomiable, importante, que celebro en esta feria internacional del Libro de Bogotá y que continuará, por supuesto, en diversos lugares del mundo y de las ferias regionales de Colombia.
LFPG: Señor Ministro, y más allá de las celebraciones de. En el marco de la FILBo sé que la agenda del Ministerio ha estado centrada en diversas actividades para conmemorar el Centenario. ¿Qué otras acciones se prevén en esta celebración, en esta recordación?
MJDC: En este momento estaba yo mirando el diseño de lo que vamos a hacer en la Feria Internacional de Quito, la capital de Ecuador, que hoy es una capital progresista en contra de un gobierno autoritario. Obviamente, como apoyo a esa feria vamos a estar allá. También vamos a ir a la Feria Internacional de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. También con La Vorágine vamos a ir a los Juegos Olímpicos de París y vamos a tener allí unas conversaciones alrededor de La Vorágine. Vamos a estar la próxima semana en la Casa de América Latina, también en París, hablando de La Vorágine. Vamos a estar en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en Madrid y en Barcelona tendremos algunas conversaciones y en las ferias regionales como te anuncio con un especial obviamente énfasis en la Feria del Libro de Neiva, como me comprometí el año pasado por ser el lugar, obviamente el departamento de donde es oriundo José Eustasio Rivera y con acciones en toda la región amazónica, en las cinco capitales del Amazonas.
Ya hicimos una gran acción como el lanzamiento de este año en Mocoa, en el Putumayo. Vamos a ir por supuesto a Leticia, en donde en el mes de agosto haremos una expedición Vorágine que nos llevará de Leticia a Manaos en un barco con gestores culturales para empezar a conectar los dos países: Brasil y Colombia, y para conectar a los gestores de ambos países también con el territorio de la selva e ir hasta allí., hasta donde fue el mismo José Eustasio Rivera, hasta Manaos.
«Así todos podremos convencernos de que lo público nos pertenece y no como en tiempos de Rivera»
Y evidentemente cerraremos este año en diciembre con un lanzamiento de varios ejercicios de escritura, de documentación que estamos haciendo para dejar memoria sobre toda esta acción. Obviamente lo que queda es que la gente siga empujando estos temas, apropiándose de ellos. Lo institucional no funciona solo en un sentido, funciona cuando la gente participa, se apropia, se adueña. Esto es de la gente. Por ejemplo, esta biblioteca de La Vorágine es gratuita, se puede descargar gratuitamente.
Así todos podremos convencernos de que lo público nos pertenece y no como en tiempos de Rivera. [En ese entonces] era de unos cuantos que negaban lo que estaba ocurriendo en la más horrorosa aventura extractivista del mundo, que acabó con 60.000 indígenas de la Amazonía colombo-peruana. Y nos pertenece, en cambio a todos, de que lo que pasó en ese entonces no eran cosas de La Vorágine, como dijeron algunos críticos de Rivera, sino que son asuntos que tenemos que enfrentar con mayor decisión y con mayor convicción, porque, insisto, lo público nos pertenece, las instituciones nos pertenecen, no son de quien llega a como un funcionario público a ejercer su poder.

LFPG: Ministro, Pasando a otro tema, aquí en el centro [de Bogotá], esta semana en Gobierno en los barrios, el Ministerio de las Culturas hizo anuncios importantes de obras que son significativas para la historia y el patrimonio de la ciudad. Usted ¿Quisiera contarnos un poco más de esos anuncios?
MJDC: Sí, mira, yo creo que estamos muy contentos. Yo siempre tuve el sueño de que esa estación de la Sabana se convirtiera en un centro cultural y anunciamos en Soacha, en Ciudad Bolívar, perdón, y después en Soacha, que vamos a construir y adecuar la Estación de la Sabana como la Gran Escuela Nacional de Artes y Oficios, que funcionará allí como un centro cultural que será de los colombianos.
El centro [de Bogotá] tiene que recuperarse en su comunicación con el sur de la ciudad. El sur de la ciudad tiene que beneficiarse. Ese centro es su natural territorio, ha sido tradicionalmente su territorio. Fue gentrificado y no se nos puede olvidar. En los años 70’s, empezaron procesos de gentrificación que sacaron a miles de personas hacia Ciudad Bolívar y hacia otras zonas de la ciudad. El centro tiene que ser entonces el corazón de un proyecto en donde entendamos de nuevo que la cultura es la posibilidad de conversación. Yo pienso, con el deseo que la estación de la Sabana podría ser la gran ágora de Bogotá, en donde los artistas de muchos lugares, usando la metáfora de que allí funcionó la gran estación de trenes de Colombia confluyan como trenes, se encuentren y empecemos a trabajar juntos.

La Estación de la Sabana comenzará este año a invertir recursos con una inversión de 5 mil millones de pesos allí para la adecuación. Estará involucrada la Policía Nacional, que me interesa decirlo, porque la cultura y los cultores nos hemos sentido lejos de la Policía, pero tenemos un trabajo por hacer de imaginación cultural. Allí funciona [la Policía de] Tránsito y no los vamos a sacar, ni les pedimos que se fueran, al contrario que quedaran. Vamos a construir y ayudar a hacer un pequeño Museo del Tránsito en Colombia en donde está funcionando hoy Policía de Tránsito y en la nave central queremos poner unas salas de exposiciones grandes para que la sala se convierta en el punto de recibo de todos los gestores y cultores, insisto, no solo de Bogotá, sino de Colombia, porque allí llegaban trenes de muchos lugares del país.
A veces hay que imaginar las cosas y soñar y reconfigurarlas y convertirlas en símbolos. Creo que esa Estación puede ser el símbolo de muchas cosas en este país y no precisamente de la ruina que era a lo que la habían condenado, a ser una ruina silenciosa que algún día iba a terminar de caerse para después urbanizarla y poner edificios allí. Eso no lo vamos a permitir y esa ha sido una de mis tareas.
LFPG: Ministro, y en el mismo sentido, no puedo dejar de preguntarle por el anuncio de las obras de recuperación del [Hospital] San Juan de Dios y un tema específicamente ¿Cómo conciliar la reactivación del San Juan como un espacio, símbolo de la recuperación de la política de salud, pero también teniendo en cuenta que algunos de sus edificios son patrimonio y son importantes para la historia de la medicina en este país? ¿Cómo conciliar las dos cosas en ese proyecto que se anunció esta semana?
MJDC: La buena noticia es que están conciliadas porque quienes están participando allí son personas que llevan en la lucha el San Juan de Dios desde hace 30 y tantos años, cuando, cuando se lanzó la la Ley 100 y empezó un movimiento muy fuerte para detener ese atropello que se cometió en torno a todos los colombianos y empezó de alguna manera el proceso de debilitamiento de la del hospital más importante de la salud pública, no solo de Colombia, sino probablemente de América Latina, o uno de los más importantes.
Entonces no se nos olvida, por supuesto, esa carga simbólica que viene desde el siglo XVIII y por eso el Ministerio patrimonialmente está participando. Dentro de sus edificios -para contestar a tu pregunta-, dentro de sus dos edificios patrimoniales, existirá un edificio para construir un Museo de la historia de la salud en Colombia. Y por supuesto, todo el conjunto tendrá activaciones culturales, activaciones culturales y de memoria para reconocer varios asuntos: por ejemplo, las comunidades que resistieron allí durante 13 o 14 años que estuvieron ocupando la Torre central, que no se demolerá bajo ninguna circunstancia, tendrán que ser reconocidas en esa torre central; [también] las comunidades que vivieron en torno a la fabricación de vacunas hace 80 años, 60 años, 70 años, tendrán que ser reconocidas allí; las comunidades que crearon una cultura de la salud y el cuidado, que es un modelo mundial, como las mujeres canguro, deberán tener un reconocimiento en el Instituto Materno Infantil.
Si empezamos a relacionar lo cultural con ideas que parece que no tuviera nada que ver, porque a eso nos sometió este sistema de aceleración capitalista en donde se nos quiso separar la cultura de lo demás para convertirla en un mero divertimento y una práctica artística, vamos a poder conectar la memoria, la historia. con la salud, el trabajo, la vida, en fin, todo lo que hacemos es cultura.
En el San Juan lo que ocurrió fue un despojo cultural, sobre todo, no solo un despojo sobre el tema de la salud pública de los colombianos. Fue un despojo cultural. Esta tarea se hace en memoria de miles y miles de personas que han luchado por mantener esa infraestructura. Por profesoras y académicas como Estela Restrepo, que lucharon toda su vida para conservar esta memoria. Este gobierno y la convicción del presidente Gustavo Petro es defender el San Juan no se va a detener y vamos a seguir adelante. Y estamos todos los días, yo mismo tengo un comité cada lunes para hacerle seguimiento a este tema y poder concluir el San Juan y dejarlo culturalmente fortalecido. Si está culturalmente fortalecido, muy probablemente no lo van a poder volver a derrotar. Y eso es lo que queremos decirles a las comunidades que rodean a esta infraestructura tan importante, no solo para los bogotanos, sino para todo el país.

LFPG: Ministro, finalmente, el Ministerio de las Culturas, antes de la Cultura solamente, siempre fue catalogado como una especie de “cenicienta del gabinete”. A ocho meses ya de su posesión. ¿Cuál es su balance de este ministerio que anuncia grandes obras y sobre todo, cuál es el ministerio que le gustaría dejar a usted cuando termine su gestión a cargo de la cartera?
MJDC: Pues yo coincido contigo, yo creo que se le había dicho así y eso tiene una explicación y es que también te lo quería decir así. Es decir, había también una doble intención.
El Presidente ha mandado un mensaje muy potente y muy poderoso, dándole unos recursos que jamás históricamente había tenido de 1 billón de pesos largo para inversión y en ese sentido pues ha dejado de ser la cenicienta Pero también creo que es una actitud no solo mía, sino de quienes estamos ahí. Pues yo vengo de la gestión cultural, al fin y al cabo, que es una actitud que no tiene por qué ser condescendiente, que no tiene por qué sentirse inferior a nadie. En eso no nos podemos convertir, sobre todo porque no lo somos y porque lo hemos demostrado los gestores culturales en este país.
Yo creo que se puede ser ambicioso, que se puede ser digno. A eso nos está invitando este proceso social que no nació ayer, que lleva décadas y hasta siglos en este país, luchando por un espacio de reconocimiento, de poder. Y en eso creo que yo coincido. Yo no creo que uno tenga que entrar desde lo cultural, con actitudes condescendientes. Todavía nos falta mucho para reconocer que vivimos en la cultura y no por fuera de la cultura y que el ministerio no es el ministerio de las fiestas y los y las aplausos y las de vocacionales.
«Nosotros queremos ser los más influyentes y creo que tenemos claro y nosotros, todos los gestores culturales, nuestro papel en la historia: la influencia de la cultura es lo que queda después de la muerte, es la es la vida que queda después de la muerte. Y nosotros sabemos eso y por eso no trabajamos para hoy, trabajamos con un horizonte, sabiendo que lo que sembramos seguramente otros lo van a recoger. «
Pero bueno, yo creo que un ministro o una ministra que venga le corresponderá seguir con esa convicción. Yo lo que le quiero dejar a los gestores y lo que le quiero dejar a quien venga después a gobernar este ministerio es precisamente una capacidad de gobernar un ministerio fortalecido con regionales, un ministerio fortalecido con -por lo menos- la mitad de su planta creada como funcionarios, con salarios dignos para la gente, con todas sus entidades adscritas como la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional, el Archivo General de la Nación, el ICANH, el Caro y Cuervo fortalecidas y con unas relaciones interinstitucionales con los otros ministerios lo suficientemente fuertes para convencernos de que podemos hacer infraestructura cultural en Colombia. Por ejemplo, con paneles solares, con el Ministerio de Minas, que podemos trabajar escuelas de artes y oficios asociadas a los oficios del campo con Agricultura, que podemos soñar con que en cada hospital de Colombia construyamos infraestructura cultural como bibliotecas en salud y así sucesivamente, creando y tejiendo un sueño que creo que muchos hemos tenido y que no hemos podido realizar porque nos sigue mirando, nos siguen mirando como esa Cenicienta de la que tú hablas.
Probablemente no seremos los más grandes porque aún falta para eso, pero yo creo que ni siquiera nosotros lo queremos ser. Nosotros queremos ser los más influyentes y creo que tenemos claro y nosotros, todos los gestores culturales, nuestro papel en la historia: la influencia de la cultura es lo que queda después de la muerte, es la es la vida que queda después de la muerte. Y nosotros sabemos eso y por eso no trabajamos para hoy, trabajamos con un horizonte, sabiendo que lo que sembramos seguramente otros lo van a recoger.
LFPG: Ministro Juan David Correa, Ministro de las Culturas, las Artes y los Saberes desde la Gaitana Periodismo independiente le agradecemos especialmente que nos haya concedido esta entrevista en esta mañana de jueves.
MJDC: Un abrazo muy grande para todos los oyentes y para ti. Nos vemos pronto.
LFPG: Nos vemos pronto. Gracias, señor ministro. Feliz resto de día.
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