
Hoy hay dos temas claves para el presente y futuro de Colombia: la tecnología —especialmente la inteligencia artificial y su impacto en la educación— y el cuidado del medio ambiente. Estos asuntos son fundamentales si el país quiere cerrar la brecha tecnológica y dejar de depender tanto de la exportación de materias primas. La pregunta entonces es clara: ¿qué están proponiendo los candidatos a la presidencia al respecto?
Tecnología e inteligencia artificial en educación
Cuando se trata de tecnología en la educación, las propuestas de los candidatos son bastante disímiles. Sergio Fajardo, por ejemplo, es quien presenta el plan más completo: propone cambiar el modelo educativo hacia uno más moderno (tipo STEAM, que incluye ciencia, tecnología, arte y matemáticas) a partir del uso de tecnologías digitales, como la IA, en la promoción del análisis, innovación y resolución de problemas. Asimismo, propone crear un instituto nacional de inteligencia artificial y ciencia de datos, encargado de liderar la investigación, desarrollar aplicaciones en sectores estratégicos y modernizar el Estado desde ecosistemas como el fintech, govtech y agrotech. Su idea es que la tecnología y, en especial, la inteligencia artificial, se convierta en un motor para mejorar la economía y hacer de Colombia un competidor valioso a nivel regional. Uno de los retos que tiene un enfoque transformador de este estilo es que demanda una alta coordinación interinstitucional, la cual es una de las grandes debilidades del país.
Por su parte, Paloma Valencia también tiene propuestas concretas, pero más enfocadas a la seguridad, justicia y anticorrupción: plantea usar la IA para mejorar investigaciones criminales y hacer más transparentes y ágiles los procesos del Estado, incluso con herramientas como blockchain. Su enfoque va más por el lado de generar empleo con la Ruta 3E (estudiar, emplearse o emprender) con el fin de mejorar la calidad académica y adaptarse a los avances de la IA. Una debilidad de su propuesta es que no se enfoca tanto en cambiar de fondo cómo se enseña en los colegios.
En el caso de Iván Cepeda, el candidato reconoce que la tecnología es importante, sobre todo para las regiones. En ese sentido, habla de fortalecer universidades y mejorar la conectividad. Sin embargo, sus propuestas se quedan en lo general: no deja claro cómo ni cuándo se implementarían cambios concretos en educación con inteligencia artificial. La IA no se formula como una política ni como parte de un sector estratégico; esta queda entremezclada con la ciencia, innovación y digitalización del Estado.
Finalmente, Abelardo de la Espriella menciona el uso de tecnologías emergentes (IA, computación cuántica, robótica, etc) para procesos específicos, como la formación de jóvenes productivos y la modernización de la DIAN en la reducción en la evasión de impuestos y la contratación pública desde el blockchain para que la información no pueda ser modificada. Si bien su plan tiene referencias a la IA, estas no son suficientes y, por el contrario, se convierten en una debilidad importante, sobre todo hoy, cuando la tecnología puede marcar la diferencia en oportunidades de estudio, trabajo y crecimiento para el país.
Medio ambiente y sostenibilidad
En temas ambientales, existen diferencias claras entre los candidatos. Sergio Fajardo es quien lleva la delantera con una propuesta bastante completa y equilibrada. Por ejemplo, plantea llegar a cero deforestaciones en 2030; pero no solo desde una visión programática ambiental, sino a partir de medidas económicas y de seguridad específicas. Además, quiere restaurar ecosistemas clave, fortalecer los parques nacionales y apostar por la bioeconomía, es decir, usar la biodiversidad de forma sostenible para generar ingresos. También propone formas sostenibles e innovadoras de financiamiento, como intercambiar deuda por cuidado de la naturaleza, bonos verdes y formas de economía circular urbana. En pocas palabras, busca un equilibrio entre cuidar el medio ambiente y producir sin destruir.
Por su lado, Iván Cepeda tiene una propuesta ambiental sólida, aunque más enfocada en lo social. Conecta los problemas ecológicos con la desigualdad, el racismo y la violencia en el país. Habla de una “revolución agraria” que incluye proteger el agua —algo clave en la mayoría de los municipios—, avanzar hacia energías limpias y defender zonas como la Amazonía y los páramos. Su punto fuerte es que piensa el medio ambiente junto con la justicia social, aunque en su propuesta faltan cifras claras y metas concretas sobre cómo lograrlo.
Por otro lado, la propuesta de Paloma Valencia genera dudas porque tiene ideas que se contradicen entre sí: de una parte, habla de restauración de bosques en la Amazonía y Chocó, frenar la deforestación y proteger áreas naturales. De otra parte, propone impulsar la extracción de petróleo, fracking y minería a gran escala. Ahí es donde no queda muy claro cómo proyecta cuidar el medio ambiente mientras promueve las actividades que lo afectan. También plantea usar la seguridad para proteger parques y reservas desde estrategias económicas para financiar la política ambiental, lo cual suma, pero no alcanza a resolver esas contradicciones de fondo.
Finalmente, Abelardo de la Espriella hace referencia al medio ambiente como parte de la promoción de prácticas más eficientes y productivas. Es decir, su enfoque está más centrado en el crecimiento económico sin incluir la sostenibilidad, lo cual es una falla importante en un país como Colombia, región rica en biodiversidad, pero altamente vulnerable al cambio climático.
Coherencia y viabilidad en la implementación
Más allá de las ideas que propone cada candidato, también resulta crucial considerar si lo que plantean es coherente y, en efecto, puede llevarse a cabo. En ese sentido, Sergio Fajardo se destaca porque sus propuestas están bien conectadas entre sí: lo que plantea en tecnología y educación se enlaza con el desarrollo económico y con una apuesta de aprovechamiento de la biodiversidad. Además, su experiencia como alcalde y gobernador respalda esa forma de trabajar con datos y resultados. La duda es si ese estilo técnico le permite consolidar alianzas y coaliciones en el logro de sus propuestas.
Iván Cepeda, por su parte, propone un énfasis fuerte en lo ético. Su programa va muy de la mano con su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y las víctimas del conflicto armado. El reto, en su caso, es si logra el apoyo suficiente y consolida acuerdos amplios para poner en marcha sus propuestas. Además, en algunos temas, como el tecnológico, le falta mayor claridad, como cifras claras de lo que propone, sumado a una mirada presupuestal realista a la economía del país.
En otra orilla política, Paloma Valencia cuenta con propuestas concretas y que podrían ponerse rápido en marcha, sobre todo en temas como formación de jóvenes y uso de tecnología en el Estado. El problema es que, especialmente en lo ambiental, se identifican contradicciones, lo que podría terminar en decisiones poco claras o en falta de materialización de las propuestas. También queda la duda sobre cómo bajará y reducirá el tamaño del Estado cuando, al mismo tiempo, aumentará el gasto en seguridad, por ejemplo.
Finalmente, Abelardo de la Espriella es quien menos pesa en este análisis sobre protección al medio ambiente y promoción de los desarrollos de IA en el sector educativo. Su programa se enfoca primordialmente en la economía. Eso lo pone en desventaja frente a un electorado que le da importancia a temas estratégicos de cara al futuro del país.
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En conclusión, es evidente que la calidad de las propuestas cambia significativamente entre candidatos. Para un país como Colombia, con una gran riqueza natural, pero con un sinnúmero de brechas en educación y acceso a la tecnología, estos temas no son secundarios, todo lo contrario, son clave. Si se quiere avanzar de verdad, no basta con mencionar un tema de tendencia o de moda. Se necesitan planes claros, realistas y que se puedan cumplir. En ese sentido, las propuestas de Fajardo y, en menor medida, las de Cepeda y Valencia, aportan propuestas importantes, mientras que las de Abelardo de la Espriella se quedan cortas.
Tabla comparativa y puntajes
| Candidato | Tecnología (IA y Educación) | Medio Ambiente | Evaluación General |
| Abelardo de la Espriella | 1 | 1 | Muy débil en ambos temas. Su programa no aborda ninguna de las dos áreas con profundidad. |
| Iván Cepeda Castro | 3 | 4 | Sólido en ambiente, genérico en tecnología. Destaca por su coherencia ética y social, pero le falta información técnica en IA y educación. |
| Paloma Valencia | 4 | 3 | Práctica en tecnología, contradictoria en medio ambiente. Buen enfoque en formación práctica para el empleo, pero su propuesta energética choca con su agenda de conservación. |
| Sergio Fajardo | 4 | 4 | El más completo y estratégico. Ofrece una visión integrada sobre tecnología, educación y ambiente para el desarrollo productivo sostenible. Presenta uno de los planes más detallado y ambicioso. |
