No bastan los “hombres buenos”: El costo del silencio masculino.
La violencia no nace de la nada, sino de mandatos sociales que muchos hombres aceptan sin cuestionar. Tras las revelaciones de la «Academia de la Violación», Erika Saldarriaga González nos invita a reflexionar: no basta con no ser el agresor, el verdadero cambio ocurre cuando dejamos de ser espectadores.

