El final del león herbívoro y el principio del caos
|Análisis| El 1 de julio de 1974 murió Juan Domingo Perón. No habían pasado ni nueve meses de su asunción presidencial. Cerraba un ciclo vertiginoso de apuestas perdidas, quedaba inconcluso un pacto social que contuviera el vertiginoso ciclo de crisis económicas y pacificara al país. Con su muerte no sólo se interrumpieron esos sueños y apuestas, sino que la Argentina pareció precipitarse a un caos del que el peronismo también era responsable.


